jueves, 6 de octubre de 2016

Dos teatristas de Caracas en la independencia dominicana: José Ferrer y Cecilia Baranis

Con la nueva Venezuela que surgió posteriormente al triunfo de Carabobo se abrieron  perspectivas culturales y artísticas transformadoras en el afán de imponer los ideales republicanos, contrarios a la añeja visión monárquica que imperó por más de tres siglos. El teatro ocupó un lugar importante en este proceso como medio de comunicación por excelencia, no solo por su indudable capacidad de transmitir de manera expedita y abierta los nuevos idearios, sino también por la amplia y masiva aceptación popular, sin importar el origen o la condición social de los espectadores, herencia de la tradición impuesta por la cultura colonial.
El actor y la actriz caraqueña, fueron llamados a Santo Domingo.
En la imagen, firmas autógrafas de José Ferrer. 
Una faceta poco estudiada de este período es  la actuación teatral. De las representaciones hechas en el pasado remoto nos quedaron como evidencias constatables los escenarios y las obras, así como una gran cantidad de referencias sociológicas e históricas del conglomerado espectador, pero muy poca o ninguna información de los actores, artífices principales y centro mismo del evento dramático, condenados al olvido por el carácter efímero y perecedero de su arte. Dos artistas dramáticos,  destacan en los albores del teatro venezolano: Cecilia Baranis y José Ferrer. Poco sabemos de ellos, a pesar de las  reiteradas menciones que encontramos en los documentos oficiales y prensa de la época. Las primeras referencias al dueto las hallamos a finales de los años 20 del siglo XIX, cuando formaron parte de la compañía  del segundo Coliseo caraqueño, ubicado en la esquina que lleva hoy el mismo nombre, adyacente a la estación del metro La Hoyada.
En la Gaceta del Gobierno (1), periódico oficial esos años, fueron publicadas en 1829, suscritas por un autodenominado “un amante del teatro”, exhortaciones a que José Ferrer y José María Ponce, empresario

lunes, 27 de julio de 2015

Andrés Bello, nuestro primer crítico teatral

En 1808, España había sido invadida por el ejército francés al mando de Napoleón Bonaparte y el rey Fernando VII forzado a abdicar, tras lo cual fue impuesto como rey José Bonaparte, hermano de Napoleón,  lo que desató en la península ibérica un furor patriótico generalizado que se reflejó intensamente en el mundo de las letras y las artes, extendiéndose a las colonias americanas.
Fotografìa de Andrès Bello, tomada en Chile en sus últimos años.
De la defensa de la corona española a la emancipación y creación de las naciones nuestramericanas hubo apenas un lapso de dos años. Las canciones patrióticas españolas devinieron, en muy corto tiempo, en el  Gloria al bravo pueblo. El estudio del clima de agitación y turbulencia intelectual propio de esos días, es crucial para  la comprensión de los factores que fueron la génesis de nuestra independencia y la consecuente creación de la República y en la cual el teatro jugó un papel estelar como palestra de las contradicciones políticas.
El teatro, más que la prensa escrita, constituía el medio de comunicación masivo más eficaz para un público en el que predominaba el analfabetismo, sirviendo de tribuna por excelencia para reflejar la convulsa situación que vivía el imperio. Ello dio pie a la escritura de una gran cantidad de piezas dramáticas en las que se denostaba a los invasores franceses, exaltando a la vez, la fortaleza patriótica del pueblo español y las virtudes de la corona.  El 25 y 26 de diciembre de 1808 se efectuaba en el teatro Coliseo de Caracas (situado en la hoy esquina del Conde) la representación de España Restauradadrama alegórico, de texto desconocido, referido a las vicisitudes políticas que enfrentaba el imperio español. 

lunes, 8 de junio de 2015

“El Libertador era aficionado y protector del teatro”

por Oscar Acosta
Carlos Edsel, historiador
  Hace ya 36 años, el historiador Carlos Edsel se le apareció a César Rengifo, con quien conversaba habitualmente sobre teatro e historia, con un legajo de apuntes y copias de documentos históricos. El objeto del encuentro fue consultarle al respetado dramaturgo y pintor, basándose en alegatos sólidamente comprobados, sobre la pertinencia de cuestionar la fecha del 28 de junio como Día Nacional del Teatro. El asunto no era poca cosa, pues se trataba de adversar el decreto presidencial  que estableció la efemérides, emitido el 13 de junio de 1978 por Carlos Andrés Pérez. La respuesta de Rengifo a Edsel fue lacónica y terminante: “Debes hacerlo”.
Nos dice, pruebas en mano, este tenaz investigador: “El Día Nacional del Teatro fue promovido por el actor Luis Pardi y la señora María Teresa Castillo, para ese entonces directora del Ateneo de Caracas, quienes venían desde hace muchos años tratando de fijar una fecha para conmemorar

domingo, 10 de febrero de 2013

La crítica teatral en Venezuela


      E. A. Moreno Uribe
“Ejerzo la crítica desde el periodismo, como una herramienta de investigación e información para hacerle conocer al público el arte teatral. También hay una crítica más selecta y cercana a lo académico. En cualquier caso, hay que a ser muy respetuoso con el trabajo artístico”.
¿Cómo definir la crítica teatral? Es la disciplina de las artes escénicas que se ocupa de registrar y hacer memoria escrita de los espectáculos, a través del análisis experto de los diversos componentes que conforman el montaje de una obra teatral, confrontando su propuesta estética con lo que establecen las normas de este arte y el contexto histórico-social en el que se representa.
En ciudades en las que el arte escénico ocupa un lugar relevante como entretenimiento y/o negocio comercial, tales como Nueva York, Francia, Londres, Madrid, entre otras pocas, el papel del crítico teatral es toda una institución, una especie de árbitro de la taquilla que puede influir con sus escritos en la asistencia del público a las obras estrenadas. El crítico, incluso puede jugar un papel ductor en el panorama teatral, resaltando y orientando las posibilidades de avance del mismo, en tanto espejo reflexivo de la sociedad. Tal fue el caso de Kenneth Tynan, quien con sus crónicas y análisis supo impulsar el renacimiento del teatro inglés en la década del los años cincuenta del siglo pasado, teorizando con entusiasmo sobre la nueva dramaturgia contestataria representada por Jhon Osborne, Arnold Wesker, Colin Wilson, Jhon Wain, entre otros, calificados por el crítico como “Jóvenes iracundos”, denominación con lque la tendencia fue conocida a nivel mundial, proyectando un importante influjo fuera de Inglaterra.

lunes, 4 de febrero de 2013

Teatro europeo en crisis


Crisis europea golpea los escenarios
La crisis económica que vive actualmente Europa ha comenzado a afectar notablemente a los teatros. Un buen ejemplo de ello, en España, es el recorte presupuestario que sufrirá el Teatro Real en el 2013, el cual puede ascender al 33 %, lo que incidirá notablemente en el tren de sus producciones habituales. Este espacio escénico, situado en Madrid y considerado uno de los más importantes de Europa, ha albergado regularmente  producciones de ópera. Sus autoridades  se han visto obligadas a alquilar sus instalaciones para la realización de actividades provenientes del sector privado, en el intento de obtener fondos para superar el bajón financiero.

domingo, 3 de febrero de 2013

Teatro popular comprometido en México


Teatro popular comprometido en México
El Cleta celebra aniversario
Enrique Cisneros, "El llanero solitito", fundador del Cleta
El 21 de enero de 1973, un grupo estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de México, activistas culturales en buena parte,  tomaron el “Foro Isabelino”, espacio universitario desde el que lanzaron un duro cuestionamiento a las autoridades culturales mexicanas de la época. Poco tiempo después, en el fragor de la dura represión, constituirían el Colectivo de Libre Experimentación Teatral y Artística (Cleta), siendo la escena uno de los puntales para expresar su ideario estético y político, comprometido con las luchas populares y una sociedad más igualitaria.

Este mes, el Cleta cumple 40 años de su fundación, lo que es un ejemplo excepcional para toda Nuestramérica, de como las artes escénicas pueden ser activadoras de la trasformación social más allá de los escenarios.  Actualmente han expandido sus actividades a las áreas de educación popular y la comunicación alternativa, esta última con la edición de una página web de noticias (www.apiavirtual.org), así como dos periódicos, El Machete y Machetearte, con la intención de, según expresan en su página web, “La creación de un contrapoder comunicativo de vanguardia que sirva como referencia de denuncia en el orden

viernes, 25 de enero de 2013

Teatro en Palestina

Juliano Mer Khamis, actor y dierctor
Nos juntamos, por todos los medios, en la lucha por la liberación del pueblo palestino, que es nuestra lucha. Cada persona en relación con este proyecto, siente estar también ocupada por el movimiento sionista, por el régimen militar de Israel, y por su política. Aunque vivan en Yenín, en Haifa o en Tel-Aviv. Nadie hace este proyecto para curarse. No somos unos curanderos. No somos buenos cristianos. Somos combatientes de la libertad.
 Juliano Mer Khamis

Yenín, es un campo de refugiados de unos 18.000 habitantes en Cisjordania, Palestina. La localidad fue noticia en abril del 2002, cuando fue desbastada por el ataque inclemente de los tanques y la cohetería a que fue sometida, durante una encarnizada batalla que duró días, entre el ejército israelí y la resistencia palestina.

En ese contexto de guerra, asedio y dolor fue fundado, en 2006, el Teatro de la Libertad, por Juliano Mer-Khamis,  junto a Zakaria Zubeidi (ex-líder militar de una de brigada combatientes árabes), Jonatan Stanczak (un activista sueco-israelí), y

jueves, 24 de enero de 2013

Sobre Rafael Guinand

                                                Sobre Rafael Guinand
En una conversación con José Ignacio Cabrujas, sobre su obra El testamento del Perro -versión del Auto de la Compadecida, del brasileño Arianno Suasuna- aterrizó en la importancia del sainete y, más concretamente, en la trayectoria de Rafael Guinand, amo actoral de los escenarios nacionales en la primera mitad del siglo XX. “Lograba una conexión única con el público. Me lo imagino mejor fuera del escenario, carcajeándose y jodiendo el día a día con sus vecinos. A lo mejor ese es el secreto...”  Más o menos eso, me decía Cabrujas, cavilando, mientras

viernes, 4 de enero de 2013

Páez y el teatro

                                                                Páez y el teatro


En 1829, José Antonio Páez, tomando partido por intereses mezquinos, urdía la separación de Venezuela de la Gran Colombia. En noviembre, se efectuaba en Valencia, una asamblea que decidió la separación definitiva de la Nueva Granada, así como el nombramiento del Centauro de Los Llanos, como Jefe Superior del País. Fue la derrota postrera en vida de El Libertador, comenzando un período en el cual gobernó la oligarquía conservadora, profundizando el predominio de los terratenientes criollos, a los cuales se agregaron los altos jefes militares, que convirtieron la independencia ganada por el pueblo en un botín para el enriquecimiento personal.

En el mismo año Páez, representaba en su casa valenciana, Otelo de William Shakespeare. El elenco de la representación: Páez en el papel de Otelo, Carlos Soublette encarnó a Brabancio, Miguel Peña a

jueves, 20 de diciembre de 2012

Teatro navideño


La escena como persistencia en la tradición popular 

Una visión limitada y eurocentrista de la cultura, considera que el “buen” teatro es solo el que se  representa en las salas o, en todo caso, aquel que obedece a  los patrones que señala la academia. No obstante, ciñéndonos a la definición más básica del arte dramático, para que este exista deben conjugarse los siguientes componentes: texto, público, espacio e intérpretes. Estos cuatro elementos se hallan presentes en  las fiestas tradicionales que, desde tiempos inmemoriales, se escenifican en numerosos pueblos y localidades del país.   Así, en una mezcla de danzas, cánticos, trajes multicolores, máscaras y música, con el rito religioso o el desafío al orden como eje temático, diversas comunidades ejercitan una gran fiesta colectiva, en  celebraciones  afines a los cultos antiguos que dieron origen a la escena.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Escuela de Teatro Ramón Zapata

                                         Escuela de Teatro Ramón Zapata cumple 53 años
 
En 1959 es creada por la gobernación del estado Carabobo, en Valencia, gracias  a las gestiones de algunos promotores de la cultura,  la Escuela de Teatro Ramón Zapata, dirigida entonces por Eduardo Moreno, considerado como un excelente maestro teatral de ideas progresistas. Hombre de importantes retos, Moreno había dirigido anteriormente la Asociación Carabobeña del Arte Teatral (ACAT), iniciativa que podemos considerar, junto a muy pocas,  uno de los puntos de partida  de la profesionalización del arte escénico en el país. Ramón Zapata fue un actor de zarzuelas, muy exitoso y popular en la región,  durante las primeras décadas del siglo XX. 

miércoles, 6 de junio de 2012

Contra el progreso

                                                              Contra el progreso
El sueño de la razón produce monstruos, tituló Goya uno de sus fantasmagóricos grabados, profetizando que la razón -la inteligencia, la técnica, la ciencia, la tecnología- si no está sujeta a los principios elementales del humanismo puede convertirse en una pesadilla autodestructiva que amenaza la existencia de la vida sobre el planeta. Así, el capitalismo convirtió su inmensa capacidad productiva y tecnológica potencialmente liberadora, en un  mecanismo demoníaco de esclavitud y asfixia espiritual.
Tal es el planteamiento de la obra Contra el progreso del catalán Esteve Soler, escenificada recientemente en el Teatro Nacional por el grupo Escena de Caracas, bajo la dirección de

viernes, 16 de diciembre de 2011

In memorian Gilberto Pinto

                                               In memorian Gilberto Pinto
 
En fecha reciente nos dejó Gilberto Pinto. Deliberadamente no fui al sepelio; prefiero  imaginarlo siempre atento, como la última vez que lo vi, glotoneando jamón español, tronándome sus críticas y reflexionando sobre las obras que pudo haber escrito mejor. Hace poco, Todos Adentro publicó una reseña sobre su obra. Dado que el intento biográfico se quedó corto para dar una idea  de la extensa labor artística de Gilberto y en su memoria, quiero citar de su libro El texto teatral  una pertinente reflexión: “El teatro es un arte de actualidad. Está inscrito en el tiempo. Y si no expresa ese su tiempo, carecerá de realidad vital. Se precisa, además, un arte escénico emparentado con el país que lo produce, con su historia y realidad social. El valor del teatro reside en su contribución a que se hagan eficaces las fuerzas sociales que puedan provocar transformaciones   (...) el arte dramático nació de la necesidad que sintió la comunidad de expresarse y dialogar consigo misma. De ahí que el teatro deba sobrepasar su condición estética: su razón de ser consistirá, primordialmente, en expresar lo que hay de particular y trascendente (...) Un teatro que no hable a su comunidad, que no dialogue con ella en el momento histórico que vive, corre el peligro de caer en el esteticismo, en el formalismo, en

martes, 8 de marzo de 2011

BOLIVAR EN EL TEATRO

Cartel de Les Bolivars et les Morillos. París,1819.
En 1819, se estrenaba en París la obra “Les Bolivars et les Morillos” de Jules François Armand D’Artois de Bournonville, un vodevil o comedia ligera con canciones intercaladas, cuyo tema central, inspirándose en la popularidad de El Libertador en la Europa de entonces, era una sátira referida a la moda del vestido y los sombreros. Posiblemente, la obra contenía alusiones políticas pero distaba mucho de reflejar a la convulsionada América, que se batía a sangre y fuego por conquistar la libertad . De la obra, que alcanzó notable éxito de público, se conserva una litografía divulgativa impresa en colores, donde notamos dos caballeros vestidos con enormes sombreros, a la usanza dandi de la época.
Pese a la frivolidad aparente del tema, el vodevil representado es testimonio del impacto

martes, 1 de marzo de 2011

El Carnaval: la farsa social

Negritas en Carnaval
El Carnaval es una fiesta que data de hace cinco mil años atrás. Se le asocia con festividades religiosas surgidas en Egipto y Sumeria, luego asimiladas por la cultura greco-romana, para finalmente hacerse tradición en el mundo cristiano de donde fue traído por los conquistadores a nuestro continente. Hoy día su significado original ha variado mucho en el sentir colectivo. Sigue siendo una celebración popular tradicional, en la que las máscaras y el jolgorio están presentes como en los antiguos tiempos, pero tiende a degenerar en un pretexto más de consumo para mercadear disfraces y organizar decadentes ‟concursos de misses”. El capitalismo no pierde ocasión.
Existe una indudable relación entre el Carnaval y el arte teatral. La farsa, uno de los grandes géneros del teatro, surgió en la Europa feudal en íntima conexión con las fiestas carnavalescas. Las farsas son obras de gruesa comicidad, con personajes de actitudes y rasgos exagerados. Escritores como Adam de la Halle (Francia, siglo XIII) y Hans Sachs (Alemania, siglo XVI) escribieron farsas, de inspiración popular, para ser escenificadas exclusivamente en la época carnestolenda.
Tal como el Carnaval, la farsa conlleva de manera implícita una enorme carga subversiva en oposición a la moral cristiana reaccionaria que aconseja el sacrificio en la tierra para ganar el paraíso eterno. El paraíso es aquí

martes, 22 de febrero de 2011

Paria, tragedia moderna


Emil Cioran (1911-95), filósofo rumano, es el mejor exponente del cinismo y la desesperanza que caracteriza a una importante tendencia del pensamiento moderno occidental. En sus escritos refleja, mejor que ningun otro, el abismo sin fondo y la falta de salidas de una sociedad en la que los seres humanos se convierten en meros objetos, víctimas de la depredación espiritual del sistema, ante el cual ni siquiera la religión es capaz de ofrecer algún consuelo. Entendible, el abrumador pesimismo de Ciorán, al situarlo en la Europa que vivió dos guerras apocalípticas en el siglo XX y comprender que, en parte, su obra buscó purgar las simpatías que profesó de joven por el nazismo.Y es este autor el que inspiró el drama  Paria, escenificado recientemente
en la sala teatral Luis Peraza, por el grupo Teatro La Bacante. La trama del espectáculo nos situa en un circo imaginario en el que los artistas deben enfrentar el totalitarismo de un sistema que censura la música como expresión del lirismo y la libertad estética. La pieza es una metáfora de la lucha del amor y la bondad humana que persisten pese a todo contra la barbarie fascista que ha oprimido a la humanidad.

sábado, 12 de febrero de 2011

LA MUERTE DEL TEATRO

El arte teatral ha enfrentado duros momentos a lo largo de su historia. Así fue, por ejemplo, luego de la caída del Imperio Romano, cuando la iglesia católica imperante prohibió las representaciones, acusándolas de ser manifestaciones paganas propias del demonio. A mediados del siglo XVII, los puritanos ingleses también prohibieron las escenificaciones dramáticas por considerarlas excesos contra la moral pública, reaccionando contra la tradición isabelina de autores universales como William Shakespeare y Ben Jonson. En el Perú del siglo XVIII, el colonialismo español proscribió el teatro y la literatura en quechua, como parte de la represión étnica que desataron luego de la insurrección de Tupac Amaru. Nuestro país no fue la excepción,

martes, 8 de febrero de 2011

Recordando el sainete


Leoncio Martínez
El sainete es una obra teatral de breve duración y carácter jocoso, cuyo tema se basa en la crítica a las costumbres. ‟Agresivamente parroquial”, lo denominó José Ignacio Cabrujas para caracterizar las situaciones locales que le servían de argumento; constituyó, a principios del siglo XX, el género escénico más representado en el país. Originado en España, alcanzó gran popularidad como entretenimiento masivo, hasta la llegada del cine y la radio. Los estudiosos del teatro, señalan la intrascendencia del sainete venezolano por el carácter superficial de sus temas y contenidos. No podía ser de otra forma

lunes, 24 de enero de 2011

Los títeres: ¿arte menor?


En el arte, entendido en su concepto más amplio como recreación de la realidad cuya finalidad principal es el disfrute estético, no hay disciplina que deba ser considerada de segundo orden respecto a otras. Así, erróneamente subestimado como una variedad escénica bastarda e intrascendente, el teatro de títeres es catalogado como un género ‟menor”. De esta expresión dramática, al ser más valorada como recurso didáctico para las escuelas que como expresión artística, encontramos más referencias en los libros de pedagogía que en los especializados en el teatro. En los pensa de estudios de los centros de formación teatral en el país, orientados para abarcar lo integral, los títeres son inexistentes.
Lo anterior

sábado, 15 de enero de 2011

TEATRO E HISTORIA

El teatro ha sido tribuna de las cruciales contradicciones sociales que hacen avanzar la historia. En él, la palabra pasa de la literatura escrita a la contradicción escénica, prestándose como ningún otro arte a motivar la reflexión de los espectadores. Esta particular condición, no siempre es comprendida por quienes lo representan. Es frecuente salir decepcionado luego de ver una pieza dramática por la pobreza textual del contenido, cuando no de su intención evasiva, como si el buen entretenimiento estuviera reñido con los problemas que enfrentamos cotidianamente. ‟Teatro bobo”, lo llama el dramaturgo venezolano Gilberto Pinto.
Esquilo, en Los Persas (472 a.c.), el drama mas antiguo que se conserva , estableció el valíoso papel del teatro para exponer los males que aquejan a la humanidad. En esta tragedia, el autor, participante como soldado ocho años antes en la batalla que da pie al argumento, dejó a la posteridad un formidable alegato contra las guerras de todos los tiempos, haciéndonos partícipes del dolor de los vencidos. En nada se diferencian los lamentos actuales del pueblo irakí, presa de los invasores, de los que expresan los personajes de la obra de Esquilo: la angustia lacera mi corazón enlutado... todo está lleno de terror... ¡Tal es el estupor de males que aterroriza mi corazón! ”.
Caso ejemplar de teatro trascendente lo constituye el intentado por Vladimir Maiakosvky quien, junto a otros pocos, emprendió una renovación radical de la escena en los comienzos de la revolución rusa. En su obra El baño, estrenada en 1930, criticó agudamente a la burocracia, culpable de la aberrante traición a los ideales primigenios de la experiencia bolchevique. El día del estreno, el poeta